¿Mi empresa aprueba el examen del S&P 500? Terry Smith a la catalana

Artículo publicado en la revista RTD del Col·legi d’Economistes de Catalunya (n.º 37, junio de 2026), escrito conjuntamente con Mª Àngels Farreras, presidenta de la Comisión de Contabilidad. Versión original en catalán.

¿Cómo quedarían las empresas catalanas si las pusiéramos al lado de las 500 más grandes de Estados Unidos? Es decir, ¿cómo se sitúan en términos de rentabilidad, solidez financiera y calidad del negocio si las comparamos con los líderes del S&P 500? Para responderlo, nos hemos inspirado en el método de uno de los inversores más reconocidos del mundo, Terry Smith, gestor del fondo Fundsmith Equity, que ha construido su reputación seleccionando empresas de alta calidad mediante una serie de indicadores clave.

El método: los cinco indicadores de Terry Smith

La estrategia de este fondo, reconocido internacionalmente, se basa en identificar y mantener a largo plazo empresas con ventajas competitivas sólidas y una capacidad elevada de generación de valor sostenido. Para lograrlo, Smith utiliza de manera sistemática varios márgenes y ratios financieros que permiten evaluar la solidez operativa, la rentabilidad del capital empleado y la conversión de los beneficios contables en efectivo real. Los indicadores que proponemos aplicar son los mismos que Smith publica y prioriza como criterios clave de inversión:

  • ROCE (retorno sobre el capital empleado): mide el rendimiento generado sobre el capital empleado (tanto deuda como fondos propios) e indica la capacidad de la empresa para generar valor de manera eficiente y sostenida.
  • Gross margin (margen bruto): refleja la relación entre las ventas y el coste de las ventas, y es un indicador esencial del poder de fijación de precios y de la calidad estructural del modelo de negocio.
  • Operating margin (margen operativo): muestra la eficiencia en la generación del resultado operativo, y pone de relieve la estabilidad operativa y la ventaja competitiva.
  • Cash conversion (conversión de efectivo): relaciona el flujo de caja operativo con el beneficio neto, y permite verificar si las ganancias contables se traducen realmente en generación de caja.
  • Interest cover (cobertura de intereses): mide la capacidad de la empresa para cubrir los costes financieros con el resultado operativo, y evalúa su solidez y la prudencia en el uso de la deuda.

La muestra: 4.307 empresas catalanas

A partir de este marco de análisis, aplicamos los indicadores a un conjunto de empresas catalanas seleccionadas, con el objetivo de evaluar su calidad financiera según los mismos criterios utilizados por Fundsmith, y comparar los resultados con los valores medios del índice S&P 500, empleado como referencia internacional de mercado desarrollado.

Para garantizar la calidad y la comparabilidad del análisis, hemos seleccionado las empresas catalanas que cumplen los requisitos mínimos para estar obligadas a auditar sus cuentas anuales (activo superior a 4.000.000 € y cifra de negocio superior a 8.000.000 €) y que, además, presentan una auditoría sin salvedades. Esta selección asegura que trabajamos con datos fiables, públicos y representativos del tejido empresarial con una dimensión significativa. En total, se considera una población de 4.307 empresas con domicilio fiscal en Cataluña.

El año de referencia utilizado es 2023, tanto para las empresas catalanas como para los datos del índice S&P 500. Los datos de las empresas catalanas se han extraído de la base de datos SABI (Sistema de Análisis de Balances Ibéricos), mientras que los resultados agregados de las empresas del S&P 500 se han obtenido a partir de las cartas anuales de Terry Smith, donde el gestor publica los valores medios de los indicadores del fondo Fundsmith Equity.

¿Cuántas aprueban el examen?

El 55 % de las empresas catalanas analizadas han superado al menos dos indicadores sobre cinco, lo que indica que una parte significativa del tejido empresarial muestra atributos similares, en parte, a los de las empresas líderes globales. Además, un 10 % de estas empresas han superado cuatro o más indicadores y se sitúan claramente en un segmento de máxima calidad dentro del conjunto analizado.

Indicadores superados (sobre 5)Número de empresas% del total
061314 %
11.32031 %
21.23029 %
368916 %
43558 %
51002 %

Indicador a indicador

Para completar el análisis, hemos comparado individualmente el posicionamiento de las empresas catalanas respecto de la media de cada indicador del S&P 500. Los resultados muestran una distribución desigual según la naturaleza de cada métrica.

IndicadorMedia S&P 500 (2023)Empresas catalanas por encima
ROCE18 %32 %
Margen bruto45 %43 %
Margen operativo16 %14 %
Cash conversion76 %42 %
Cobertura de intereses11 %49 %

Por un lado, observamos que aunque el margen bruto de un 43 % de las empresas catalanas supera la media del 45 % del S&P 500, el nivel de rentabilidad no se mantiene cuando analizamos el margen operativo, donde resulta más modesto. A pesar de ello, un 42 % de las empresas muestran una buena conversión de beneficio en caja, lo que indica eficiencia en la gestión operativa.

En cuanto a la capacidad para afrontar el coste de la deuda, un 49 % de las empresas catalanas superan la media del S&P 500, con una estructura financiera sólida. Finalmente, en términos de rentabilidad del capital empleado (ROCE), un 32 % de las empresas catalanas obtienen un resultado superior al de la media norteamericana. Este hecho, combinado con márgenes operativos más bajos, podría indicar una gestión más eficiente del capital disponible, compensando así una menor rentabilidad operativa con una mejor rotación de activos o un uso más optimizado de los recursos.

Un listón muy alto, y aun así…

Hay que recordar que la comparación se ha hecho con uno de los estándares más exigentes del mundo empresarial: las compañías del S&P 500. Hablamos de corporaciones con acceso preferente a talento global, con economías de escala muy difíciles de alcanzar para la mayoría de empresas locales, y con unas condiciones de financiación a menudo inaccesibles desde el contexto catalán, tanto por motivos de dimensión como de localización.

A pesar de este listón alto, los resultados obtenidos son, en conjunto, positivos y apuntan a una base empresarial competitiva. Pero es especialmente en el ROCE, el indicador que mejor sintetiza la calidad y el potencial de crecimiento de un negocio, donde encontramos un dato realmente significativo: un 32 % de las empresas catalanas analizadas superan el 18 % de ROCE medio del S&P 500.

Este porcentaje, lejos de ser anecdótico, pone de manifiesto que existe un núcleo relevante de empresas catalanas capaces de competir —en eficiencia y rentabilidad— con las mejores del mundo.


Mª Àngels Farreras, presidenta de la Comisión de Contabilidad del Col·legi d’Economistes de Catalunya, y Ferran Casas, consultor financiero independiente y miembro de la Comisión de Contabilidad.